COMMERCE CITY, Colo. — Para Vicente Sánchez, algunas etapas no se miden en años, sino en el legado que dejan.
Colorado fue una de ellas.
Cuando el extremo uruguayo llegó a los Colorado Rapids en 2013, lo hizo con una carrera que ya había cruzado continentes y alcanzado los más altos niveles del juego.
Desde sus inicios en Uruguay hasta consolidarse como figura en México con Toluca, donde marcó más de 80 goles, y competir en Europa con Schalke 04, Sánchez construyó una reputación como un jugador definido por la inteligencia, la disciplina y una capacidad poco común para improvisar en momentos decisivos.
No era solo experiencia. Era un perfil formado en entornos donde la exigencia era constante y ganar era una obligación.
En Colorado, ese recorrido adquirió un significado distinto y logró conectar con la afición.
El club atravesaba un periodo de construcción. Había un núcleo joven, una dirección clara y una liga que evolucionaba en tiempo real.
En ese entorno, Sánchez aportó algo que no siempre aparece en la hoja de estadísticas.
Liderazgo. Claridad. Presencia en momentos clave.
En tres temporadas, disputó 55 partidos, marcó 11 goles y dio siete asistencias, dejando su huella en el campo. Pero su impacto fue más allá de los números. Formó parte de un grupo que compitió, creció y ayudó a definir una identidad en un momento importante para el club.
Aunque su rendimiento dentro del campo hablaba por sí solo, fuera de él Colorado se convirtió en algo más personal.
Fue donde construyó una parte de su vida. Donde su familia echó raíces. Donde nacieron sus hijos. Donde el fútbol dejó de ser solo una profesión y pasó a formar parte de lo cotidiano.
Hoy, más de una década después de su llegada, Sánchez sigue conectado al juego, ahora desde la banda como entrenador de Emelec en Ecuador. Su perspectiva ha evolucionado. Su rol ha cambiado. Pero su relación con el fútbol y con Colorado sigue siendo la misma.
Sentado con los Colorado Rapids para esta conversación, Sánchez habla con la misma claridad con la que jugaba: directo, intencional y sin ruido innecesario. Su historia no se cuenta en momentos aislados, sino en etapas que permanecen conectadas.
Esta es la primera entrega de Rapids Rewind, una nueva serie pensada para reconectar con las figuras que han marcado la historia del club, a través de sus propias palabras.

Un presente que sigue girando alrededor del fútbol
Hoy, el rol es distinto. Pero la rutina no cambia tanto como parece. El fútbol sigue marcando el ritmo.
¿Cómo estás, Vicente? ¿Cómo es un día normal para ti, si es que existe uno?
“El día siempre normal es alrededor del fútbol. En todo lo que amamos esta esta profesión, todo se relaciona a través del fútbol. Estoy muy tranquilo ahora en estos momentos estamos en el club Emelec de Ecuador la verdad muy felices muy muy contentos estamos de hecho en una mini pretemporada que que no se pudo hacer a principio de año por los tiempos pero justo esta fecha FIFA sirve para que uno pueda ajustar el equipo y bueno y trabajar otras cosas que de repente no había trabajado que no había tenido el tiempo evaluaciones etcétera pero creo que un día normal es con la familia con mis hijos con mi esposa Paula Gómez eh y con mis dos hijos hermosos máximo y mía Y ese es un poco de mi día con pasándolo en casa compartiendo.”

El fútbol que no se enseña
Más allá de los sistemas y las estructuras, hay algo que Sánchez siente que el juego moderno está perdiendo.
Mirando tu carrera como jugador, ¿qué crees que la define?
“Yo creo que la improvisación, la para definir la improvisación, la disciplina, el profesionalismo. Creo que esas son las palabras que uno definiría la carrera, que yo definiría mi carrera, pero también uno necesita ser improvisar mucho improvisar con el balón. Hoy se está perdiendo mucho el talento hoy no hay jugadores que puedan desequilibrar como lo hacían antes. Creo que se está perdiendo esa parte del talento y atrás de eso hay un porqué, hay un porqué en las divisiones cuando los niños van creciendo. Muchos entrenadores están enseñando a jugar a dos toques dos toques, two-touch, chiquito y creo que eso le va sacando la improvisación al jugador. El jugador tiene que tener eso, tiene que tener eso de el amor por el balón, tiene que tener ese uno contra uno, ese duelo. Contra jugadores. Entonces, al jugar a tanto a dos toques, cuando llegan a la primera división, se está perdiendo eso, se está perdiendo esa improvisación. Entonces, uno va al estadio y ve un equipo muy colectivo, pero llega un momento del campo de juego que el delantero tiene que improvisar, y tiene que mostrar algo que en ciertos sectores de la cancha no se puede hacer. Entonces esa es como el día a día los entrenadores intentamos que vuelva eso, que vuelvan esos jugadores que marcaban una diferencia, esos jugadores que, en tres cuartos para adelante en te hacían vibrar ese jugador que uno esperaba en el estadio que la agarrara y quisiera lo que puede hacer porque tiene unas habilidades impresionantes. Entonces creo que esas cositas son las que las que hoy por hoy trabajamos mucho.”
Un recorrido sin fronteras
Jugaste en Uruguay, México y Europa. Cuando piensas en ese recorrido, en haber competido en distintos países y contextos, ¿qué es lo que más te viene a la mente? ¿Cómo fue esa experiencia para ti como persona?
“Fue muy lindo. Lo disfruté mucho. Siempre que creé un balón me produce esa emoción de volver a tocarlo el balón. Creo que es parte de mi vida, es parte de lo que soy como persona entonces creo que eh el recuerdo es muy lindo el recuerdo es con cada vez que equipo en cada equipo que estuve siempre dejé El máximo eh nada que recriminarme un jugador que siempre intentaba dejarlo mejor por el equipo que en el que estaba en ese momento. Pero viajar por tantos países, conocer diferentes ligas de todas aprendí algo de todas. De todas las ligas se aprende algo y creo que eso fue lo que me llevó a ser muy fuerte en la parte de la disciplina.”
Representar a Uruguay
En una carrera que lo llevó por distintos países y ligas, hubo un honor que se mantuvo por encima del resto: representar a su país.
¿Qué significó para ti representar a Uruguay?
“Es el sueño, el sueño que uno tiene de niño: representar a tu país. Creo que ponerse la camiseta con los colores de tu país, con el escudo, y sabiendo que hay un país atrás apoyándote, es de lo más lindo que hay. Hay presión, sí. Hay presión porque uno siente que tiene a toda esa afición atrás, esperándolo en el país cuando va a regresar, cuando va a una Copa América, cuando va a jugar. Considero que de las cosas más bonitas que me han pasado en la carrera fue estar en la selección de Uruguay durante ocho años. Compartí con jugadores muy importantes, que también siempre dejaron un aprendizaje. Así que muy contento, muy contento de mi proceso en la selección de Uruguay. Ocho años fueron muy bonitos.”
Colorado, el punto de equilibrio
Antes de hablar de cifras o partidos, la memoria de Sánchez se va directo a las sensaciones. A lo que se queda.
Cuando escuchas “Colorado Rapids”, ¿qué es lo primero que se te viene a la mente?
“Eh felicidad porque creo que pasa una etapa muy linda en Colorado Rapids en una etapa también familiar no solo como deportista muy linda y y dejé muy buenos amigos creo que es un club fantástico un club que siempre quiere lo mejor para el club y para su afición entonces es un club que cada día va creciendo más cuando iniciamos la temporada por allá 2013 , me acuerdo que había muchos sueños, muchos proyectos uno los ve que se fueron logrando y hoy el club es muy reconocido dentro de lo que es la liga MLS y a nivel internacional.”
Colorado, el lugar indicado en el momento indicado
Cuando escuchas “Colorado Rapids”, ¿qué es lo primero que te viene a la mente?
“Felicidad, porque creo que viví una etapa muy especial en Colorado Rapids, no solo como jugador, sino también a nivel personal y familiar. Fue un momento muy significativo y me llevé grandes amistades. Creo que es un club fantástico, un club que siempre quiere lo mejor para sí mismo y para su afición. Es un club que sigue creciendo cada día. Cuando llegamos en 2013, recuerdo que había muchos sueños, muchos proyectos. Con el tiempo, todo eso se fue consolidando, y hoy el club está muy bien reconocido dentro de la MLS y también a nivel internacional.”
¿Qué te atrajo del club cuando surgió la posibilidad de venir a Colorado? ¿Cómo se dio esa conversación y qué recuerdas de ese momento?
“Fue un reto muy lindo. La MLS estaba creciendo cada vez más. En ese momento, Óscar Pareja me llamó. El entrenador se comunicó conmigo y con mi familia, y empezamos a hablar de lo que era el club, de cómo era la ciudad, una ciudad que estaba creciendo mucho en el fútbol. Recuerdo que cuando llegué al club, una de las primeras personas a las que saludé fue a Marcelo Balboa. Creo que es alguien que hizo las cosas muy bien en el club y, siendo de Colorado, podía ayudar mucho a entender lo que representa el lugar. Me habló mucho de cómo era vivir ahí. Colorado es hermoso. Las montañas… es un lugar increíble en verano, en junio, julio, y también en invierno. Creo que en cualquier época del año se puede disfrutar. Y la gente es muy apasionada por el deporte: el fútbol, el baloncesto, el hockey. Es una ciudad muy especial.”
Llegada a Colorado

Reacción a la foto de su llegada:
“Esa cuando llegué, esa cuando llegué con Oscar. Oscar Pareja. La verdad, muy agradecido siempre con Oscar, con todo su staff técnico, con Wilmer Cabrera, con todos los que estuvieron en ese momento. Muy agradecido porque eran dos técnicos y un cuerpo técnico que sabía mucho lo que quería para el club. Me acuerdo que había un objetivo claro, que era calificar a los playoffs en ese momento. No veníamos bien en la posición cuando arribo al club, pero logramos escalar, escalar, escalar hasta calificar a los playoffs. Con mucho jugador joven, con jugadores que quizás no tenían mucha experiencia, pero sí hicimos un gran equipo.”
El vínculo con la afición

Reacción a la foto:
“Sí, claro, lo recuerdo muy lindo porque creo que eso hace muy bueno al club. Colorado Rapids arma una familia más que un club. El jugador comparte con el aficionado, y eso es muy bonito porque a veces el jugador se ve como algo lejano. De esa manera, la cercanía es más real. El aficionado se siente identificado, no solo dentro del campo, sino fuera también. Un jugador no es solo jugador cuatro horas al día. Es jugador 24 horas. Y es muy buena esa iniciativa del club de que los jugadores compartan con la gente, firmen autógrafos, estén presentes. Porque al final, el aficionado es el que va al estadio y alienta al equipo.”
¿Qué significó para ti jugar en Colorado?
“Significó mucho. Mucho por la historia, por la rivalidad que hay. Se vive muy profundo el fútbol. Hay una gran parte de aficionados latinos y americanos, y esa fusión hace que el estadio esté lleno todos los fines de semana. Hay mucha emoción de parte de los jugadores, jóvenes, niños, canteras, adolescentes. Todo eso empieza a nacer desde el primer equipo. Entonces creo que eso es muy bueno. Fue un desafío lindo. Fueron casi tres años donde también pude ver un montón de cosas que no conocía del fútbol. Y también cuidar a la familia. El fútbol es muy desgastante: mucha concentración, mucho viaje. Creo que la MLS cuida mucho que el jugador esté bien, que el entrenador esté bien. Hay aspectos que en otros contextos se viven diferente. Aquí todo tiene un tiempo más, se puede planificar mejor. Siempre los entrenadores con los que estuve dejaron trabajar dejaron que el entrenador imponga su modelo, su sistema, su ideología. Eso es muy importante. Creo que eso hace muy valiosa la institución.”
¿Cómo describirías tu rol dentro del equipo?
“El rol era más como jugador de experiencia para ayudar a los jóvenes. De todas formas, uno cuando entra al campo da el máximo. Ayudamos a muchos jugadores jóvenes que venían surgiendo, que tenían la ilusión de jugar en primera, pero también de afianzarse. Eso hizo que me quedara más tiempo en el club. Me sentí siempre muy feliz, muy contento con los dueños, con el presidente. Mi función también era competir, ir por títulos. Calificar era un objetivo normal para nosotros. Esa mentalidad se construye en un vestuario. Y había compañeros muy buenos, muy profesionales, jugadores que han jugado mundiales. Eso ayudó mucho.”
¿Qué hacía especial a ese grupo?
“Había jugadores muy interesantes. Gaby Torres, Drew Moor… Con el que más hablo es con Drew Moor. Un jugador muy profesional, con mucha disciplina. También enseñó mucho a los jóvenes. Los jugadores fueron cambiando con el tiempo, pero sí mantuvimos bastante tiempo en contacto.”
¿Tienes algún gol o recuerdo favorito con el club?
"Como jugador de fútbol de repente uno se acuerda de los goles que hizo colectivamente, pero hay un gol que sí me quedó marcado, creo que fue contra Galaxy en ese momento era un equipo que había invertido muchísimo dinero y un equipo que sí que apostaba al título y tenía jugadores así y cuando sale el córner, viene un tiro de esquina, va hacia la izquierda, vuelve a la derecha hacia mí y yo se la se la pico porque vi que el arquero estaba adelantado y se la pico al segundo palo, al segundo poste, y entró ahí en el ángulo, en el ángulo derecho del del portero, el izquierdo superior de la cancha. Sí, hacia el segundo paro. Sí, ese creo que fue el gol por lo que significó porque Galaxy venía, venía invicto, venía sin perder con un plantel, muy amplio y de mucho valor y nosotros creo que demostramos que colectivamente cuando hay un grupo y hay una ciudad y hay un equipo que quiere hacer las cosas bien, se puede”

Reacción a la foto:
“Ah, con Gaby [Torres]… también contra Dallas. Fueron partidos especiales, muy buenos recuerdos. También me pone muy contento ver dónde está hoy el club. Se ha convertido en un equipo muy competitivo en la MLS, un club que ha dado el paso a nivel internacional. Compitiendo en la Concacaf Champions Cup, ha logrado romper barreras y representarse más allá de la liga.”

Reacción a la foto:
“Ahí estaba si no recuerdo Dillon Powers yo creo que había muchos jugadores jóvenes mucho talento no Dillon Serna también jugadores que venían en proyectos [Deshorn] Brown había habían jugadores que que venían con mucho talento y había que fortalecer esa parte anímica. ¿Para qué? Para que ellos mismos pudieran ser excelentes jugadores profesionales como lo fueron fueron todos hicieron una carrera muy buena.”

Reacción a la foto:
“Uff… muy bonito. Aparte de la posición de uno en la fotografía, es el entorno, el estadio, el atardecer… ese cielo naranja que se veía ahí. Es hermoso, Colorado. A uno se le viene a la cabeza la familia. Iba con los niños recién nacidos a la tribuna y siempre hubo mucho respeto. La gente siempre se portó muy bien con mi familia. Así que siempre muy agradecido.”

Reacción a la foto:
“Sí, lo recuerdo. Fue en Los Ángeles. Necesitábamos ese resultado para ganar; de lo contrario, se nos complicaba mucho la clasificación a los playoffs. Ganamos 1–0 y me dio mucha alegría, porque ahí fue donde realmente comenzó el camino, lo que después se convirtió en casi tres años en el club.”
¿Cuál era tu camiseta favorita con los Rapids?
“Yo creo que el color tradicional, el azul oscuro con líneas amarillas. Ese estaba muy bonito.”

Reacción a la foto:
“Ese fue el de la foto tradicional, con los flecos. Esa foto dio mucho que hablar, mundialmente. Me llamaron mucho preguntando qué había pasado con ese equipo. Nadie entendía que era una foto conmemorativa del club. Fue un orgullo poder ser parte de la historia del club.”
¿Qué te gustaría que la afición de Colorado recuerde de ti?
“Yo creo que eh me recuerda como me recuerda esa era la palabra creo que ellos eh tienen ese recuerdo muy lindo igual que yo de ellos creo que muy agradecido con la afición y que y que tuvieron un jugador en su equipo que siempre va a estar agradecido porque me trataron muy bien y y que pronto nos vamos a ver. Ya no sé cuándo será el tiempo, pero Dios pondrá el tiempo que no vamos a encontrar.”
Mejor compañero:
Drew Moor
Rival más difícil:
Seattle Sounders
Estadio favorito:
DICK’S Sporting Goods Park
Estadio afuera favorito:
Red Bulls New York
Mensaje al club por su 30 aniversario:
“Felicitaciones por estos 30 años, por esa afición tan apegada al equipo, por el club, por los dueños, por su presidente, por todos los que integran el club. Muchas felicitaciones por estos 30 años y por mucho más, con mucha bendición para lo que se viene.”
Una liga en crecimiento
¿Qué sabías de la MLS antes de llegar?
“No era la liga MLS que es ahora. Era una liga que estaba en crecimiento, en expansión. Se estaba expandiendo poco a poco. Lo que sí creo que es igual es el confort que le dan al jugador. Desde que llegué el primer día, me dieron todo. Me ayudaron en todo lo que podían para que yo me sintiera cómodo, y que mi familia también se sintiera cómoda. De hecho, mis hijos nacieron en Colorado. Son de Colorado. Así que tengo un pedazo de Colorado en el corazón siempre. “
“Tengo un pedazo de Colorado en el corazón.”
“Era otra liga, pero que iba creciendo mucho cada día. Estaban trabajando en la infraestructura, en los calendarios. Habían vuelos muy largos, calendarios exigentes. Creo que esta modalidad de integrar más equipos hizo que el calendario sea más atractivo.”
¿Cómo ves la MLS hoy en comparación con cuando jugabas?
“Ha mejorado mucho. Lo principal es que iba en crecimiento. MLS creció en equipos, son más equipos, y eso hace que la liga sea más atractiva en más ciudades. Luego, internacionalmente, los equipos hicieron las cosas muy bien. Hubo equipos que ganaron torneos internacionales, y eso abrió los ojos. Hoy el Mundial creo que va a estar muy bonito. Todo jugador quiere jugar ahí, quiere estar en Estados Unidos. Y creo que después del Mundial, la liga va a crecer mucho más.”
Del campo al banquillo

¿Cómo ha sido la transición a entrenador?
“A ver, primero siempre agradecido con Dios. Darle la gloria a Dios, porque sin él no se pueden conseguir las cosas que uno se planifica. Todos los títulos tuvieron su momento, su importancia, su felicidad. Ahora me toca el último como entrenador, en el contexto que se dio contra Vancouver. Vancouver venía muy fuerte, y ganar esa final fue un recuerdo que tengo muy presente. Fue un semestre de doble competencia, muy exigente. Estoy muy feliz ahora en Emelec, con el apoyo de mi familia. Creo que todos los títulos fueron importantes.”

Reacción al título
“Agradecido a Dios. Es un momento que te queda grabado en el corazón. Emelec es un equipo gigante, con mucha tradición, mucha historia, mucha afición. Ver cómo jugamos esa final, cómo la planificamos, cómo la ganamos… ese desahogo al final del semestre es algo muy especial.”
¿Qué aprendizajes aplicas hoy como entrenador?
“Veo el fútbol desde la presión al rival, el control del partido y la intención de proponer. Se trata de establecer un modelo y un sistema con los que tanto la afición como el club se puedan identificar. Hay que entender la historia del club. Cuando conoces esa historia, tu modelo tiene que ir de la mano con ella. A mí me gusta que mis equipos sean propositivos, muy intensos, agresivos en la marca, agresivos para recuperar el balón y, a partir de ahí, cuidar bien la pelota. Al final, el modelo se construye desde lo que propones con el balón frente al rival.”
Mirar atrás, seguir adelante
El recorrido de Sánchez nunca se definió por un solo lugar. Se construyó a través de muchos.
De Uruguay a México. De Europa a la MLS. De jugador a entrenador.
Su perspectiva ha cambiado, pero la base sigue siendo la misma.
El juego. Las lecciones. La gente.
Y dentro de ese recorrido, un capítulo que aún se siente personal.
Colorado.
